Proyecto Abecedario #06: F de Formalización

por irisclago

Parece que al diccionario le gusta regalarme palabras burocráticas, y en esta ocasión le tocó a ‘Formalización’.

formalización

1. f. Acción y efecto de formalizar o formalizarse.

formalizar 

1. tr. Dar estructura formal a una proposición o a un discurso.

2. tr. Revestir algo de los requisitos legales o de procedimiento. Formalizar un expediente, un ingreso, unasiento.

3. tr. Concretar, precisar algo. Formalizar un negocio, una propuesta.

4. tr. Dar carácter de seriedad a lo que no la tenía. Formalizar un noviazgo.

5. tr. Representar algo, como ideas, informaciones o conocimientos, con los recursos formales de un sistema.

6. prnl. Dicho de una persona: Hacerse seria y responsable.

Aquí os dejo los resultados:

TEXTO

Dimos vueltas y vueltas hasta que tú decidiste que, por fin, me darías la mano. Yo no entendía nada, yo hubiese enlazado mis dedos con los tuyos desde el primer paseo, del mismo modo que se habían entretejido desde la primera caricia sin ojos, sin ventanas. No sabía que todo dependía del contexto, de que amarse con testigos significaba algo más, bastante más que simplemente amarse. Quizá querías un amor con cuentagotas, un amor que solo se manifestara de vez en cuando. Los pasos siempre de puntillas para no despertar a la bestia, a la bestia del miedo. Para mí todo era más fácil, tú estabas en los árboles, en las nubes, en todo. En cada caramelo que me comía y en cada callejón por el que pasaba. Y como ya estabas, qué más me daba que estuvieras con o sin cuerpo, claro. En realidad eso me sirvió de mucho para no empapar tanto la almohada, para mantenerla moderadamente seca. En tu ausencia, en realidad tú estabas, aunque no lo sabías. Era un secreto mío, pero un secreto un poco a voces, porque si alguien me miraba mucho rato a los ojos, estoy segura de que te veía ahí dentro. Pero tu mano, tu mano no estaba ahí, claro. Y tardó mucho en llegar. Y qué suave el roce de tus dedos cuando por fin, un día, lo sentí al mismo tiempo que la luz del sol, y tuve ganas de volar, y en realidad ya volaba. Y no sé si hice bien en responder al gesto, porque la niña que tengo dentro creía con mucha fuerza que si alguien quiere darte la mano te la da, sin preguntas, sin monstruos, sin vacilar, desde el principio. Por muchas ventanas abiertas que haya. Por muchos ojos que miren. Pero la niña no sabía que hay personas a las que los dedos no les resbalan, personas que cuando  cogen una mano no la sueltan a la primera, que la cogen de verdad, que la cogen y bien puedes estar colgando de un puente, que no la dejarán a no ser que muerdas la suya. Y que a lo mejor esas personas se lo piensan un poco antes de hacer un gesto en falso. Y que a veces hay manos líquidas que te parece que te cogen pero en realidad no lo están haciendo, solo crean un mar en el que todo son manos que se sienten cogidas pero que navegan solas. Yo tengo la suerte de que mi mano no esté en el mar. Y de que la tuya, al final, decidió quedarse conmigo. Y de que yo, sin hacer caso a la niña, respondí al gesto y la cogí.

COLLAGE (en tres fases):

POEMITA

Quiero ser un oasis
en el que estés siempre,

pero siempre
como si acabaras de llegar.

Reflexiones sobre el proceso

Claramente esta palabra no me motivaba en absoluto. A ello se ha unido la pereza estival y no le he dedicado todo el tiempo que hubiese querido. De todos modos, decidí enfocar la palabra desde su dimensión más “romántica”, que era la única que podía llegar a motivarme un poco. Así, llegó primero el texto, luego los collage (a partir de algunas ideas del propio texto) y más tarde, en un instante fugaz, el poemita. También empecé a hacer una canción, pero no me ha dado tiempo a terminarla y tampoco me motivaba lo suficiente como para centrarme en ella… Qué difícil concentrarse cuando las terrazas y el agua nos están llamando a gritos, ¿no creéis?